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Muchas
veces, en vez de alimentarnos para nutrir nuestro
cuerpo, comemos por glotonería o costumbre. |
Como
los alimentos que comemos tienen una gran influencia
sobre nuestra salud, la decisión sobre lo que
debemos comer, y en qué cantidades, es muy importante.
¡Mmmm!
Qué rico es comerte un lomo saltado, un pan con
chicharrón, un arroz chaufa, un pollo a la brasa
o un pan con hamburguesa, lo que no es tan rico es ver
cómo engordamos y cómo nos volvemos más
proclives a contraer diversos males como la diabetes,
hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.
“La solución al sobrepeso y la obesidad
no es que nos privemos de estos deliciosos platillos
peruanos sino que conozcamos nuestros requerimientos
nutricionales y qué nos ofrecen estos alimentos
para hacer una sana elección”, sostiene
Faviola Jiménez, directora de la Red Peruana
de Alimentación y Nutrición.
Jiménez precisa que si contamos con información
apropiada y la orientación de un especialista,
haremos mejores elecciones de compra, tamaño
de porción y frecuencia de consumo, en función
a lo que nuestro organismo necesita, teniendo en cuenta
la edad, el sexo y la actividad física. Por lo
pronto, si te informas sobre las calorías de
los alimentos, la próxima vez que tengas un antojo,
estarás prevenido sobre los efectos que tendrá
en tu organismo.
¿Cuántas
calorías tiene?
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Pollo a la brasa (931 Kcal)
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Lomo saltado con arroz (487 Kcal)
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Pan con chicharrón (441 Kcal)
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Arroz Chaufa (395 Kcal)
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Hamburguesa (304 Kcal)
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Ensalada de frutas (86 Kcal)
Cuatro
reglas para los excesos
Hay
4 reglas especialmente importantes en estos casos, y
que nos servirán para compensar excesos y que
no se noten en la báscula casi sin darnos cuenta:
1.
Desayuna: Así harás por un lado que tu
metabolismo no se frene y por otro que tengas menos
ganas de picar a lo largo del día, eso sí,
procura hacer un desayuno ligero, como el resto de las
comidas, para poder compensar y depurar.
2.
El problema de estar varios días comiendo mucho
es que resulta muy difícil frenar las ansias
al día siguiente, nuestro estómago está
acostumbrado a una mayor cantidad de comida, y nos la
pide, por eso hay que engañarla con picoteos,
pero claro, picoteos también ligeros, como frutas
o lácteos desnatados.
3.
No hay que esperar al día siguiente para empezar
el plan de ataque contra los excesos si desde antes
sabemos que los vamos a cometer. Por ejemplo, hemos
quedado para cenar y sabemos que vamos a excedernos,
pues lo que tenemos que hacer es intentar comer de forma
ligera, como ensaladas o caldos, para así compensar
de alguna manera lo que sabemos vamos a comer con la
noche. Lo mismo con las cenas cuando sea el almuerzo
en lo que nos hemos excedido.
4.
Organízate: lo mejor para conseguir nuestras
metas es tenerlas muy planeadas, así que justo
después intenta hacerte un plan de comidas, para
los próximos 3 días o una semana, así
conseguirás llevarlos a cabo.
Los
hábitos que atentan contra nuestro peso
Seguir
estrictamente y sin razonar una dieta basada en productos
dietéticos, puede conducirnos a adoptar hábitos
que atentan directamente contra nuestra silueta y nuestra
salud. Los errores más frecuentes son:
- No
consumir fibra a partir de vegetales crudos o legumbres
por considerar que las ingerimos al comer tostadas
dietéticas de salvado o harina integral.
-
Reemplazar el azúcar por productos dietéticos
con fructosa; ambos poseen el mismo nivel calórico.
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Pensar que todo lo que se vende como natural es auténtico
o creer todas las bondades dietéticas de las
promociones.
-
Contar las calorías de cada alimento que ingerimos
sin considerar el gasto de energía que produce
una actividad física regular.
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No respetar las indicaciones de los productos: no
es lo mismo comer una galletita integral que el paquete
entero. Muchos consideran que por ser dietéticos
se pueden consumir indiscriminadamente.
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Consumir litros de bebidas dietéticas y desconocer
que tienen calorías, pues igual que las normales
aumentan el apetito e hinchan el vientre a causa de
las burbujas.
Lo mejor es aprender a comer para vivir y no vivir para
comer. |